Fósforo en el suelo: cuándo conviene invertir en dosis variable

Fósforo: del análisis a la reposición, y del remuestreo a la prueba

por Ing. Agr. Ignacio Ramello
Gerente Área Técnica EasyAgro

Qué mide el P Bray, por qué la mitad de las muestras de la región está en rango de respuesta, cuánto se lleva cada rotación y qué pasó en dos campos remuestreados cuatro campañas después: uno con reposición variable y otro sin fertilización correctiva.

El fósforo es el nutriente donde mejor se ve si un planteo repone lo que extrae.

A diferencia del nitrógeno, que se mueve y se pierde, el fósforo queda en el suelo: lo que se aplica de más se acumula y lo que falta se nota campaña tras campaña. Por eso el análisis de P Bray no es una foto del año, sino el registro de una historia de fertilización, y por eso el remuestreo en los mismos puntos es la mejor forma de auditar una estrategia.

Qué mide el análisis y qué significa

El P Bray estima la fracción de fósforo que la planta puede tomar en el corto plazo, no el fósforo total del suelo. Para maíz y soja en la región pampeana, los umbrales de referencia son claros: por debajo de 15 ppm la probabilidad de respuesta a la fertilización es alta; entre 15 y 20 ppm es intermedia; por encima de 20 a 25 ppm la respuesta del año es chica y la fertilización pasa a ser de reposición, es decir, a sostener el nivel para las campañas siguientes

P Bray (ppm) Interpretación Estrategia
< 10 Deficiente: limita el rinde todos los años Corrección: dosis alta, por varias campañas
10 – 15 Bajo: respuesta segura Reposición + construcción
15 – 20 Medio: respuesta intermedia Reposición de lo extraído
20 – 30 Adecuado Reposición; dosis variable para no acumular
> 30 Alto Dosis mínima o cero en esos sectores

Qué afecta la disponibilidad

  • El pH. Por debajo de 5,5 el fósforo se fija con hierro y aluminio; por encima de 7,5, con calcio. El rango de máxima disponibilidad está entre 6,0 y 7,0, de modo que encalar también es fertilizar con fósforo: libera el que ya está en el suelo.
  • La temperatura y la humedad. El fósforo llega a la raíz por difusión, un proceso lento: en suelos fríos o secos el cultivo puede sufrir deficiencia aunque el análisis sea correcto. De ahí el valor del arrancador en la línea de siembra.
  • La materia orgánica y la actividad biológica, que aportan fósforo orgánico mineralizable y micorrizas que amplían el volumen de suelo explorado.
  • La historia de fertilización del lote. En la base de EasyAgro la correlación entre materia orgánica y P Bray es prácticamente nula (r = -0,00): el fósforo disponible de un lote lo explica el manejo, no el tipo de suelo.

Qué dicen los datos de EasyAgro

Sobre 74.522 determinaciones de P Bray de 0-20 cm, la mediana de la base es de 19,0 ppm, pero el 38,6 % de las muestras está por debajo de 15 ppm y el 52,5 % por debajo de 20: una de cada dos muestras está en rango de respuesta.

Qué dicen los datos de EasyAgro

 

El promedio del lote esconde el problema

 

El promedio del lote esconde el problema

Un lote con 18 ppm de promedio puede ser un lote parejo o un lote con sectores de 8 y sectores de 35 ppm. En 5.710 lotes con muestreo dirigido por ambiente, el coeficiente de variación mediano del fósforo es del 43,9 %, el punto más rico tiene 3,8 veces el fósforo del más pobre y el 51,2 % de los lotes tiene a la vez sectores bajo 15 ppm y sectores sobre 25 ppm. Una dosis uniforme, en esos lotes, sobrefertiliza una parte y subfertiliza la otra al mismo tiempo.

Coeficiente de variación del P Bray dentro de cada lote, en lotes con cuatro o más puntos de muestreo dirigido.

La cuenta que explica la caída

Un maíz de 10 t/ha exporta unos 30 kg de P por hectárea y una soja de 3,6 t/ha unos 21 kg: 51 kg de P por rotación que hay que devolver solo para no perder nivel, equivalentes a unos 255 kg/ha de
superfosfato triple. Para subir el nivel hay que sumar además la dosis de construcción: como referencia de campo, unos 4,4 kg de P por cada ppm de P Bray que se busque ganar (100 kg/ha de un fertilizante 0-40).

La extracción tampoco es uniforme dentro del lote: sigue al rinde. Aplicando el coeficiente de extracción a cada punto del mapa de cosecha de un lote de maíz de la red, el ambiente de alto potencial se llevó 44 kg de P por hectárea y el de bajo potencial 31. Reponer por promedio deja déficit justo donde el cultivo más rindió.

Fósforo extraído por ambiente, calculado punto a punto sobre el mapa de cosecha de un lote de maíz de la red 2025-26.

 

El fósforo se construye campaña tras campaña: reponer donde el suelo extrae más de lo que recibe, elevar los ambientes deficientes y evitar seguir acumulando donde los niveles ya son suficientes. – Ing- Agr. Ignacio Ramello

La prueba: dos campos remuestreados en los mismos puntos La forma de saber si una estrategia de reposición funcionó no es el análisis de un año, sino el mismo punto medido cuatro campañas después. Dos campos de la red muestran las dos trayectorias posibles.

Zona Sarandí del Yí (Uruguay) Zona Suipacha (Buenos Aires)
Manejo entre muestreos Fósforo a dosis variable en cinco campañas (631 kg/ha de superfosfato simple acumulados) y enmiendas en 2023 Sin fertilización correctiva: solo la fertilización de cada cultivo
Muestreo 84 estaciones georreferenciadas, 2022 → 2026 178 puntos georreferenciados, 2022 → 2026
P Bray 13,4 → 17,3 ppm (+3,9) 19,3 → 15,7 ppm (−3,6)
Distribución En 2022 casi un tercio de la superficie estaba bajo 10 ppm; hoy no queda nada en ese rango y el 97 % está sobre 14 ppm Los puntos por debajo de 15 ppm pasaron de 89 a 104 sobre 178

Remuestreo en los mismos puntos después de cuatro campañas. Gris: primer muestreo; color: remuestreo (verde mejora, rojo empeora).

 

Los lotes que más subieron en el campo con reposición fueron los que arrancaron más pobres (+7,6, +7,3 y +6,7 ppm): la dosis variable llevó el fósforo a donde faltaba. Y la corrección no terminó: el 61 % de la superficie quedó entre 14 y 18 ppm, todavía en rango de respuesta.

CUATRO CAMPAÑAS, DOS DECISIONES

 

Cómo leer un remuestreo sin engañarse

  • Mismos puntos, mismo método y mismo laboratorio. Un cambio de metodología mueve los valores lo suficiente como para fabricar una tendencia que no existe.
  • Contrastar con el balance de reposición. Cuando el laboratorio devuelve valores sistemáticamente distintos de lo que indica lo aplicado —como ocurrió en el campo uruguayo, donde el análisis 2026 dio por debajo del balance en todas las estaciones—, conviene un muestreo de control antes de decidir la próxima dosis.
  • Mirar la distribución, no solo el promedio: cuántos puntos cruzaron el umbral dice más que cuánto se movió la media.

Diagnóstico de precisión con EasyScann

El escaneo de conductividad eléctrica por inducción, la altimetría y la penetrometría delimitan los ambientes antes de sacar la primera muestra. El muestreo se hace dirigido —una compuesta representativa por ambiente, en puntos georreferenciados— y el análisis de fósforo deja de ser un número por lote para convertirse en un mapa. Ese mapa, cruzado con el de rinde de la campaña anterior, es el que define la prescripción; y los mismos puntos son los que se vuelven a muestrear tres o cuatro años después para auditar el resultado.

Del dato al manejo

  • Definir el objetivo por ambiente: corrección donde el P está bajo 15 ppm, reposición donde está entre 15 y 25, dosis mínima donde supera 30.
  • Calcular la reposición con el rinde real del mapa de cosecha, no con el rinde objetivo del lote.
  • Sumar la dosis de construcción donde se quiere subir el nivel, y sostenerla varias campañas: el salto de 3,9 ppm del caso uruguayo llevó cinco.
  • Dejar franjas testigo y medir el resultado sobre el mapa de cosecha. En la red 2025-26, el arrancador fosforado cambiado solo dio +118 kg/ha (67 % de comparaciones a favor); combinado con densidad y nitrógeno por ambiente, +603 kg/ha.
  • Remuestrear en los mismos puntos cada 3 a 4 años: es la única forma de saber si la dosis fue de mantenimiento o de construcción.

EasyAgro: tecnología para decidir con datos

EasyAgro integra el escaneo del lote, el muestreo dirigido, el laboratorio propio y las prescripciones a dosis variable en un solo circuito, y mide el resultado sobre el mapa de cosecha de la campaña siguiente. El valor de un análisis de nutrientes no está en el número, sino en la decisión que permite tomar: dónde aplicar, cuánto y qué esperar de esa inversión.

Fuentes y lecturas

  • Red de ensayos EasyAgro 2025-26: 90 análisis productivos y económicos sobre mapas de cosecha, 1.320 comparaciones contra franjas testigo.
  • IPNI Cono Sur · Requerimientos nutricionales e índices de cosecha de los principales cultivos.
  • Base de laboratorio de EasyAgro: 83.529 muestras de 0-20 cm analizadas entre 2017 y 2026 en Argentina y Uruguay.
  • Brady, N. y Weil, R. The Nature and Properties of Soils.
  • Havlin, J. y col. Soil Fertility and Fertilizers.
  • INTA · Red de nutrición y publicaciones de fertilidad de suelos de la región pampeana.